Monet Giverny

Descubre tres pueblos de pintores a una hora de Paris

Me encanta el arte del siglo XIX. En mis viajes a Paris, siempre he visitado el Museo de Orsay, conocido mundialmente por su valiosa colección de arte impresionista, realista y post-impresionista. Hay cuadros excepcionales, de pintores que admiro profundamente. Entonces decidí seguir sus pasos y recorrer los pueblos cercanos a Paris donde estuvieron y fueron fuente de inspiración.

Visitaremos Barbizon, Auvers-sur-Oise y Giverny, los pueblos de Millet, Van Gogh y Monet. Cada visita puede realizarse en el día desde Paris. En mi caso lo hice en un road trip por el norte de Francia.

Barbizon, pueblo de Jean-François Millet

Barbizon se encuentra a 60 km al sur de Paris, en dirección a Fontainebleau. En auto se llega en 40 minutos, pero en transporte público se puede tardar hasta 1h30. En este caso hay tomar el tren en la Gare de Lyon hasta Melun o Fontainebleau, y de ahí el bus a Barbizon

Melun y Fontainebleau son dos localidades muy bonitas, con lugares de interés muy recomendados, como el castillo de Fontainebleau. Una buena opción es pasar la noche en las cercanías y recorrer la región con mayor tranquilidad. 

El pueblo y la Escuela de Barbizon 

Barbizon es un encantador pueblo rural que tuvo un gran auge a mediados del siglo XIX, cuando un grupo de pintores franceses, influenciados por Constable y sus escenas rurales, abandonaron el academicismo para inspirarse directamente en la naturaleza. 

Los principales exponentes de la Escuela de Barbizon fueron Théodore Rousseau, Jean-Baptiste Corot, Charles-François Daubigny y Jean-François Millet. Ellos pintaban al aire libre, y su tema predilecto era el paisaje.

Jean-François Millet incorporó además la figura del campesino, dignificando su vida y el trabajo en el campo. Fue referente y fuente de inspiración para Vincent Van Gogh, quien recreó de forma extraordinaria varias de sus obras. 

El paseo a lo largo de la Grande Rue, calle principal de Barbizon, nos permite descubrir los talleres museos, bellas casas rurales y galerías de arte. En las afueras del pueblo parte un circuito que invita a contemplar el entorno natural que inspiró a los grandes pintores paisajistas.

Este realismo pictórico es considerado el precursor del impresionismo. 

Casa-taller de Jean François Millet

Millet se trasladó a Barbizon en 1849, e instaló su atelier en la planta baja de esta casa de campo. Aquí realizó obras maestras como El Ángelus, Las Espigadoras, El Sembrador y Pastora con su rebaño. Hoy en día este museo privado cuenta con una gran colección del artista y cuadros de otros pintores del siglo XIX. INFO: +33 1 60 66 21 55

Auberge Ganne, Museo de la Escuela de Barbizon

En esta pensión se alojaron numerosos artistas entre 1820 y 1860, en busca de inspiración en la naturaleza.

Actualmente, alberga el Museo de la Escuela de Barbizon, que permite conocer la vida y obra de los artistas de Barbizon en el s. XIX. El mobiliario y la decoración recrean el ambiente de la época.

El Auberge Ganne y la casa-taller de Théodore Rousseau conforman el Museo de los pintores de Barbizon

Casa-taller de Théodore Rousseau 

 La colección permanente de este museo fue transferida en 1995 al Auberge Ganne. Desde entonces el taller, impregnado de recuerdos de la época, recibe exposiciones temporales.


Auvers-sur-Oise, los últimos días de Vincent Van Gogh

Auvers-sur-Oise está a un paso de París, a sólo 30 km hacia el norte. Hay un tren directo desde la Gare du Nord, y se llega a destino en una hora aproximadamente. También se puede ir con el RER C hacia Pontoise, bajarse en Saint-Ouen-l’Aumône y luego tomar el tren hacia Creil hasta Auvers-sur-Oise.

El pueblo de Auvers-sur-Oise, refugio de pintores

Auvers-sur-Oise es una localidad rural donde se juntó una comuna de pintores impresionistas que le dieron un renombre internacional, entre los que se encontraban Charles-François Daubigny, Paul Cézanne, Camille Pissarro y Vincent Van Gogh. Es un pueblo con mucho encanto, naturaleza y monumentos emblemáticos. 

Tras su estancia en el sur de Francia, en Arles y después en el hospital psiquiátrico de Saint-Rémy de Provence, Vincent Van Gogh se instala en Auvers-sur-Oise. Su hermano Theo, preocupado por su salud, le hace consultar al doctor Gachet, también pintor, quien acepta ocuparse de él.

Durante los dos meses que transcurren entre su llegada a Auvers en mayo de 1890 y su muerte el 29 de julio, el artista realiza unos setenta cuadros, o sea, más de uno por día, y numerosos dibujos.

Recomiendo realizar la Ruta Van Gogh, que señala mediante imágenes de sus cuadros, las viviendas y paisajes que lo inspiraron. 

La Iglesia de Notre Dame

Esta preciosa iglesia gótica rural se convirtió en una de las iglesias más famosas del mundo, al haber sido inmortalizada por Van Gogh. Quizá sea la obra más emblemática del artista durante su corta estadía en Auvers-sur-Oise. En ella, se ve la iglesia elevada sobre una colina, entre dos senderos. La figura de la mujer caminando en dirección al templo, proporciona mayor vitalidad y realismo a la escena. 

Aun cuando se reconoce la iglesia, más que proponer al espectador una imagen fiel de la realidad, el cuadro ofrece una forma de «expresión» de ésta. Los medios plásticos utilizados por Van Gogh anuncian el trabajo de los fauves y de los pintores expresionistas.

Auberge Ravoux, la casa de Van Gogh

EL Hostal Ravoux es un restaurante que abrió sus puertas en 1876. Se ubica en la Rue du Général de Gaulle 52, a unos 350 metros de la Iglesia de Notre Dame.

Aquí se puede visitar la modesta habitación donde Van Gogh vivió y murió, el 29 de julio de 1890, dos días después de dispararse una bala en el pecho. Está catalogada como Monumento Histórico de Francia y es el único lugar habitado por el pintor que conserva todos sus elementos originales. 

La habitación solo puede visitarse en pequeños grupos. Para comer en el restaurante es recomendable reservar. 

El Cementerio de Auvers-sur-Oise

El cementerio se ubica muy próximo a la iglesia. Fue abierto en 1858 y recibe cantidad de visitantes que acuden a la tumba de Vincent Van Gogh. También está enterrado su hermano Théodore.

Durante toda su vida Van Gogh mantuvo una estrecha relación con su hermano Theo, quien fallece a los pocos meses de la muerte de Vincent, desolado. 

En 1914, su esposa Johanna consigue que lo entierren en Auvers junto a su hermano Vincent. Fue ella la que, convencida del valor artístico de su cuñado, no paró hasta dar a conocer su legado al mundo. 

Recomiendo la lectura de las cartas de Vincent a su hermano Theo, que permiten conocer mejor al hombre artista. En ellas Vincent describe su vida diaria y su trabajo, su pasión por el arte y su predilección por ciertos pintores. También “Lujuria de Vivir, la vida exuberante de Van Gogh” de Irving Stone, una novela biográfica excepcional.

La Casa del Doctor Gachet

El doctor Gachet, médico en Paris, decidió trasladarse a Auvers-sur-Oise y comprar esta casa en 1872. Se ubica en la Rue Gachet 78. Gachet fue a la vez pintor y frecuentaba los círculos artísticos. Montó un estudio en su casa donde invitaba a sus amigos pintores, también adquirió una importante colección comprando los cuadros de sus amigos. 

Estas pinturas, fueron cedidas al Louvre por su hijo. La casa declarada Monumento Histórico en 1991. Actualmente se realizan exposiciones temporales

El Castillo de Auvers-sur-Oise

Este precioso castillo de Auvers del siglo XVII, alberga un recorrido multimedia consagrado a los grandes maestros del impresionismo.

También invita a pasear por sus bellos jardines de estilo francés.

Casa-Taller y Museo Daubigny

La casa-taller fue adquirida por el artista en 1860, y se ubica en la Rue Daubigny 61, próximo al Castillo de Auvers. En su interior pueden verse cuadros y las paredes pintadas con frescos por el mismo Daubigny, sus amigos Corot, Daumier y Oudinot. El conjunto de la casa-taller y su precioso jardín fue declarado Monumento Histórico en 1991.

El Museo Daubigny se encuentra en la mansión de Colombières, sobre la Rue de la Sansonne, muy cerca del Hostal Ravoux. Su colección principal consta de paisajes del s. XIX de Daubigny y otros impresionistas. Cuenta con más de mil obras entre dibujos, pinturas, esculturas y grabados.


Giverny, la Casa y los Jardines de Claude Monet 

Esta preciosa localidad se encuentra a 75 km al noroeste de Paris, en Normandía. Para ir en tren, tomar la línea Paris-Rouen-Le Havre en la Gare Saint-Lazare, y bajar en la estación Vernon-Giverny. Desde allí, tomar un taxi, el autobús expreso o el tren turístico. A pie se tarda algo más de una hora desde la estación a la Fundación Monet (alrededor de 7 km). 

El pueblo de Giverny

El pueblo está situado en plena campiña y consiste principalmente en una calle larga, la rue Claude Monet. Allí encontramos galerías de arte, tiendas de souvenirs y lindos restaurantes. También el Museo de los impresionismos (99 rue Claude Monet), que ofrece excelentes exposiciones sobre Giverny o el impresionismo.

La casa de Claude Monet en Giverny 

Cuando Monet vio por primera vez la casa de Giverny, quedó deslumbrado. Fue entonces que decidió mudarse allí en 1883, hasta su muerte en 1926. Vivió en Giverny 43 años, el tiempo necesario para pintar una de las series más espectaculares de la historia del arte, los Nenúfares. Gran parte de esta colección se encuentra actualmente en el museo de la Orangerie, en Paris.

Monet acondicionó la casa a su gusto, adaptándola a su vida familiar y profesional. Se instaló junto a Alice Hoschedé y sus seis hijos, quien luego sería su segunda esposa, además de sus dos hijos. Esta familia de 10 miembros recibía frecuentemente invitados y amigos colegas, como Cézanne, Renoir, Caillebotte, Sisley, Pissarro y Matisse. Giverny fue el punto de encuentro de los más altos exponentes del impresionismo.

La casa mantiene con todo el mobiliario y decoración originales. Se puede visitar el taller del pintor, el comedor, la cocina, su dormitorio, el de su esposa y el salón azul de lectura, donde se conserva su colección de estampas japonesas. Es Monet quien eligió el color rosa de la fachada y el verde de las persianas. También instaló una galería delante de la casa y una pérgola cubierta de rosales trepadores para crear una unidad entre la casa y el jardín.

Los jardines de Claude Monet

El jardín está dividido en dos partes: el jardín con flores delante de la casa, llamado Le Clos Normand, y el Jardín de agua de inspiración japonesa, del otro lado de la carretera. 

Le Clos Normand de aproximadamente una hectárea, es un jardín rico en simetrías y en colores. Hay una gran variedad de flores: rosas, azaleas, tulipanes, lirios y más, según la estación del año en que se visite. 

En el Jardín de Agua se disfruta de forma directa el mundo de color que Monet representó en sus cuadros: las diferentes plantas traídas de los lugares más exóticos del planeta, el estanque asimétrico de los nenúfares, planta que pintó sin descanso durante toda su vida.

Este estanque es atravesado por un puente de estilo japonés, rodeado de sauces llorones, glicinas y más nenúfares. Monet pintó su puente 45 veces!

Si querés más info o un recorrido personalizado, escribime a info@viajeboutique.com

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4 comentarios en “Descubre tres pueblos de pintores a una hora de Paris”

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